imagen de torre del homenaje, castillo de la atalaya, Villena, Alicante

El Castillo de la Atalaya

El Castillo de la Atalaya no fue el primero de Villena. En el siglo X se construyó el Castillo de Salvatierra (del que he hablado en una entrada anterior) como fortificación de vigilancia y control del territorio. Hoy en día está en estado de ruina, aunque puede visitarse a nivel particular, pero para ello necesitarás calzarte las botas de trekking y sudar un poco para llegar hasta él.

Castillo de Salvatierra en Villena

Época almohade

Con el crecimiento del asentamiento se hizo necesaria una nueva fortaleza, construyéndose, ahora sí, el Castillo de la Atalaya. Las primeras referencias al mismo, según D. José María Soler, apuntan a que estaría en pleno funcionamiento desde mitad del siglo XII.

En esta primera fase, la fortaleza estaba protegida solamente con la muralla interior. La Torre del Homenaje contaba únicamente con los dos pisos inferiores.

imagen de torre del homenaje, castillo de la atalaya, Villena, Alicante
La diferencia del color de la piedra en la Torre del Homenaje permite diferenciar la construcción original de la posterior ampliación.

En estos dos pisos inferiores se instalaron dos bóvedas de arcos entrecruzados, uno de los pocos ejemplos de este tipo en la Península Ibérica, junto a la Capilla Real de Córdoba o la casa del Patio de Banderas del Alcázar de Sevilla.

imagen de bóveda almohade del Castillo de la Atalaya, Villena
Bóveda de la planta baja

Las bóvedas originales fueron fuertemente dañadas durante la Guerra de la Independencia (1811), cuando el Mariscal Suchet ordenó volar parcialmente la Torre del Homenaje tras tomar el castillo. No obstante, varias actuaciones (principalmente las de 1957 y 2013) han permitido restaurarlas.

imagen de bóveda almohade del Castillo de la Atalaya, Villena
La bóveda de la primera planta.

Tras la Reconquista

El Castillo de la Atalaya fue tomado por las tropas aragonesas en el año 1240, si bien fueron necesarios 3 intentos para tomar la fortaleza. Pasó a manos castellanas tras la firma del Tratado de Almizra (1244) entre Jaime I de Aragón y su yerno, el futuro Alfonso X “el Sabio”.

imagen de Fachada principal del Castillo de la Atalaya, Villena, Alicante
Fachada principal del Castillo de la Atalaya

Castilla cedió el castillo a la Orden de Calatrava y luego al infante Manuel, hermano de Alfonso X y primer Señor de Villena. Fue su hijo, Don Juan Manuel, quien desde finales del Siglo XIII y hasta su muerte desarrolló y amplió las tierras del Señorío. Don Juan Manuel es fundamentalmente conocido por su faceta de escritor, siendo su obra más destacada “El Conde Lucanor”.

Don Juan Manuel se prometió con la infanta Constanza de Aragón, hija de Jaime II. En el momento de prometerse, la futura esposa tenía sólo 6 años y el Señor de Villena decidió mantenerla en el Castillo de la Atalaya hasta que cumpliese una edad adecuada para casarse.


El Castillo durante el Marquesado de Villena

La mayor ampliación y mejora del castillo llegará en el Siglo XV y será llevada a cabo por los Pacheco, herederos del Marquesado de Villena y personas de gran influencia en Castilla. Con Diego Lope Pacheco al frente, cayeron en desgracia al oponerse al ascenso al trono de Castilla de los Reyes Católicos. El pueblo de Villena, en contra del partido tomado por el Marqués, sí apoyó a los reyes, quedando recogida la revuelta en la Leyenda de las Cinco Campanadas, un relato de la sublevación popular en contra de su señor (ver aquí el artículo de la Leyenda de las Cinco Campanadas).

Además de la ampliación, los Pacheco añadieron algunos ornamentos propios de su Casa, como los escudos en los muros exteriores o las inserciones de metal en paredes y torres.

imagen de escudo e inserciones metálicas en el castillo
Escudo e inserciones metálicas

Guerra de Sucesión y Guerra de Independencia

Durante la Guerra de Sucesión entre Austrias y Borbones, en el Castillo de Villena se atrincheraron 50 hombres, partidarios de éstos últimos, que resistieron el asedio de los austríacos. Este episodio le proporcionó a Villena el título de “Fidelísima“, que se añadió a los de “muy noble y muy leal”.

Tanto en esta guerra como en la de Independencia contra los franceses, la fortaleza fue utilizada como cárcel. En las plantas primera y segunda se encuentran testimonios y grabados de algunos presos allí recluidos, destacando los esgrafiados, que reproducen escenas marítimas y paisajes venecianos.

imagen de grabados del castillo de Villena

imagen de grabados del castillo de Villena

imagen de grabados del castillo de Villena
Esgrafiados

La visita al castillo

Puedes concertar la visita desde el Centro de Recepción de Visitantes (a sólo 500 metros del castillo y con parking habilitado) o desde el Tourist Info. Para más información sobre direcciones y precios, te recomiendo visitar el post que dediqué a Qué ver en Villena, donde lo tienes todo detallado.

Los guías que lleven a verlo te irán mostrando cada una de las fases constructivas y de las salas. Generalmente están muy bien preparados y se saben todas las anécdotas y “chascarrillos” del Castillo.

imagen de Puerta de acceso al Castillo de la Atalaya, Villena, Alicante
Puerta de acceso al Castillo
imagen de visitas al castillo de Villena, Alicante
Visita guiada
imagen de Barbacana y ermita del Castillo de la Atalaya, Villena, Alicante
Barbacana y ermita
imagen de patio de armas del castillo de Villena, Alicante
Patio de armas
imagen del interior del Castillo de la Atalaya, Villena, Alicante
Mano de Fátima, escaleras y armadura.
imagen de Terraza de la Torre del Homenaje del castillo de Villena, Alicante
Terraza de la Torre del Homenaje

Para saber más / fuentes consultadas

 

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